Elegir un duvet se resume en tres decisiones: el tipo de relleno (natural o sintético), el gramaje según tu clima y el tamaño según tu colchón. Resuelve las tres y el resto es cuestión de gusto.

Decisión 1: ¿Qué tipo de relleno?
El relleno natural (pluma, plumón, lana) se siente más ligero y dura más años, pero cuesta un poco más y es no es tan práctico de lavar. El relleno sintético (microfibra, down alternative) es hipoalergénico, más accesible y más fácil de mantener. Si quieres el detalle completo de esta comparación, revisa relleno de duvet: qué va adentro y cuál elegir.

Decisión 2: ¿Qué gramaje según tu clima?
Si vives en una zona con clima estable, un gramaje medio suele cubrir la mayor parte del año sin que sientas calor de más ni frío. Conoce todos nuestros rellenos de duvet aquí. Tenemos rellenos para todo tipo de clima.

Decisión 3: ¿Qué tamaño según tu colchón?
El duvet debe coincidir con el tamaño de tu colchón, no con el de tu cuarto. Consulta la guía de medidas de duvet y edredón para confirmar la medida exacta según tu cama, individual, matrimonial, queen o king.

Y la funda, ¿cuándo se decide?
La funda es la parte más libre de elegir: color, textura y diseño según tu gusto, siempre que coincida en tamaño con el relleno. Si quieres entender cómo funciona y cómo se coloca, revisa funda de duvet: qué es y cómo se pone.
Una vez que tengas las tres decisiones resueltas, revisa cómo armarlo correctamente en cómo se usa un duvet.









