Se duerme mejor entre Memory Foam y sueños

¿El insomnio es para siempre?

Se estima que un ser humano pasa 25 años de su vida durmiendo y este tiempo es necesario para que el cuerpo lleva a cabo correctamente sus funciones metabólicas y que tengamos energía para realizar nuestras actividades cotidianas. Desafortunadamente, en México, una de cada 3 personas tiene problemas para conciliar el sueño: es decir, padece de insomnio. Esto significa que el 30 por ciento de la población mexicana sufre de este mal y en la Ciudad de México más de 2 mil 800 personas reportan algún tipo de desorden al dormir. El insomnio no sólo se presenta cuando llegan las dos de la mañana y seguimos dando vueltas en la cama, desesperados porque falta poco tiempo para levantarnos e ir al trabajo. Los expertos definen este trastorno como la dificultad para iniciar o mantener el sueño, aunque también tienes insomnio si despiertas más temprano de lo que deseas o si no tuviste una noche reparadora. En resumen: si una persona duerme siete u ocho horas pero no se siente descansada también es víctima de este mal.

¿Cómo afecta a mi salud el insomnio?

Esta condición afecta la salud física y mental de quien la padece, y las personas que tienen insomnio tienen dos veces más posibilidades de desarrollar males mayores, como depresión y ansiedad. Además, el insomnio está relacionado con un alto porcentaje de ausentismo laboral, accidentes en el trabajo y en la vía pública, e incluso puede alterar el buen estado de nuestra memoria.
Durante el sueño también ocurren diferentes procesos metabólicos e inmunológicos que ayudan al bienestar del cuerpo, así que no poder dormir, despertar constantemente durante la noche o roncar son situaciones que repercuten en nuestra calidad de vida. A largo plazo, el insomnio puede aumentar la gravedad en los casos de hipertensión y provocar males cardíacos, incluso en personas sin antecedentes familiares de enfermedades del corazón, además de favorecer la ganancia de peso y obesidad.

¿Por qué tengo insomnio?

c Sin embargo, también es posible que tu personalidad influya en la falta de descanso y en el tiempo que tardas en conciliar el sueño. Se ha encontrado que las personas que tienden a ser muy perfeccionistas, o que llegan a ser obsesivas, tienen mayor riesgo de padecer insomnio. Como siguen pensando en todo lo que tienen que resolver al día siguiente, no logran dormir; esto los lleva a un estado de desesperación que luego se convierte en ansiedad y, por supuesto, con ansiedad es imposible quedarse dormido. Así es como se forma el círculo vicioso del insomnio. La edad es otro factor importante: los mayores de 60 años tienen más posibilidades de presentar dificultades para dormir de corrido toda la noche, e incluso reportan que conforme pasa el tiempo necesitan menos horas de sueño, así que a lo largo del día suelen tomar siestas imprevistas. Estas siestas suelen funcionar para recargar energía y terminar las actividades del día, pero pueden ser un factor que desestabilice los ciclos de vigilia y sueño y provoque alteraciones en el descanso nocturno. La alimentación también puede ser el origen del insomnio: las cenas muy abundantes o grasosas, la cafeína, la nicotina y el alcohol evitan que duermas bien. Si tienes gastritis, el reflujo esofágico podría ocasionar que despiertes muchas veces por la noche, ya sea por tos o por ardor. Algunos medicamentos como los antidepresivos, los medicamentos para el asma, para la presión arterial, las alergias y los resfriados también afectan el sueño, así que considera si tomas alguno de ellos e indícaselo a tu médico. Lo acción principal si detectas que no puedes dormir o descansar correctamente es que tomes en serio el problema. Una buena parte de las personas que sufren insomnio tiende a comentarlo con sus amigos o familia, pero no dedica su tiempo y esfuerzo a corregir la situación. Es importante que tomes medidas y que apliques toda tu disciplina y voluntad para recuperar la calidad de tu descanso. Del mismo modo en el que acudirías al nutriólogo, cuidarías tu alimentación y harías ejercicio si quisieras bajar peso, debes aplicar ciertas medidas si quieres volver a dormir bien.

¿Formas naturales de combatir el insomnio?

Los primeros consejos que aparecen en la literatura científica para poder luchar contra el insomnio parecen sencillos, pero requieren dedicación. Lo primero es tener “higiene del sueño”; esto significa que debemos acostarnos en horarios fijos y también levantarnos a la misma hora todos los días. El descanso no es acumulativo: si entre semana no logras dormir bien, de nada te servirá quedarte en la cama el sábado y el domingo hasta las 2 de la tarde, ya que sólo descompondrás más tus ciclos de sueño. Otra de las recomendaciones de los expertos de la salud es que evites la actividad física intensa durante la tarde o la noche. Salir a caminar con tu perro está bien, pero hacer una rutina de gimnasio de una hora sólo hará que te sientas más despierto debido a la producción de endorfinas. Aunque el gasto energético siempre contribuye a la relajación y al bienestar, se recomienda que por lo menos una hora antes de dormir estés calmado y que no tengas demasiados estímulos visuales. De lo anterior se desprende el consejo más importante que dan los doctores: para vencer al insomnio tienes que transformar tu cama en un santuario: en ese lugar sólo debes dormir o tener relaciones sexuales. Para lograrlo, es útil que saques la televisión del cuarto y, por supuesto, no es recomendable que veas series emocionantes mientras estás en la cama y mucho menos mientras consumes ninguna clase de alimento en ella.

La televisión antes de dormir no es el único aliado de tu insomnio: si de verdad quieres vencerlo, vas a tener que evitar el celular antes de acostarte. Si es urgente que contestes esos mensajes de tu jefe, por lo menos reduce al mínimo el brillo de la pantalla. La luz blanca de los teléfonos, las tabletas y las computadoras interfiere en el trabajo de la melatonina, que es la sustancia responsable de que te dé sueño. Esta hormona permite que ocurran un montón de proceso químicos fundamentales en tu cuerpo, e interfieres en su trabajo cuando revisas las redes sociales en tu teléfono antes de irte a la cama. La meditación y aprender a respirar correctamente también suelen funcionar en los casos más sencillos de insomnio. Hacer esto no te llevará a un nivel zen en el cual olvidarás las preocupaciones mundanas, sino que relajarás los músculos de tu cuerpo, oxigenarás tus pulmones y tu ritmo cardíaco va a disminuir un poco. Esto puede ayudar a que estés más tranquilo y que la hora de dormir, y pensar que no vas a lograrlo, no sea una fuente de angustia y estrés. Otro recurso relacionado con el anterior es el uso de la acupuntura. La medicina tradicional china usa agujas y corriente eléctrica para bajar los niveles de cortisol, que aumentan cuando estás estresado, y elevar los de la melatonina.

El tratamiento de este tipo suele requerir dos sesiones por semana en un periodo de 5 semanas, y tiene un éxito del 100 por ciento en las mujeres en el climaterio y de 20 a 30 por ciento en los pacientes geriátricos. Otra de las soluciones más comunes para combatir las dificultades al conciliar el sueño es la ingesta de plantas medicinales en la forma de tés e infusiones. La valeriana y la pasiflora son las más suaves y recomendadas para casos iniciales de insomnio. Por supuesto, no los ingieras con azúcar porque entonces tendrás energía; lo ideal es que los tomes de una hora a 30 minutos antes de dormir y que no vayan acompañados de alimentos pesados.

¿Cuándo debo ir con un especialista?

Si nada de esto funciona, es necesario un diagnóstico médico detallado para que recibas un tratamiento específico. Por fortuna existen las clínicas del sueño, y en ellas pueden ayudarte a saber si tus dificultades para dormir tienen una causa física o si sólo necesitas tener más constancia en tus hábitos cuando te vas a la cama. Si llevas más de dos semanas sin poder dormir de forma regular o si tienes somnolencia durante el día, acude con tu doctor para evitar que tu insomnio se vuelva crónico. Entre el 60 y 70 por ciento de los pacientes generalmente logra dormir después de la primera consulta con un especialista; el 90 por ciento mejora considerablemente y una menor cantidad requiere medicamentos para solucionar el problema. Lo más importante es que tomes cartas en el asunto y no permitas que pase demasiado tiempo entre la aparición de tu dificultad para dormir y el empeoramiento de los síntomas. El descanso es una de las necesidades primarias de los seres humanos, y consultar a un especialista cuando no puedes obtenerla es el paso correcto y natural. Es posible que te dé una lista similar de acciones a las que te proponemos o que te recete medicamentos por corto tiempo para lograrlo.

Descubre como LUUNA te puede ayudar a combatir el insomnio.

Clínica de Trastornos del Sueño, UNAM: http://clinicadelsueno.facmed.unam.mx

Clínica de Trastornos del Sueño, UAM: http://clinicasuenouam.com/

Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del IPN: http://www.enmh.ipn.mx/Paginas/inicio.aspx

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Dormir bien y llegar hasta la fase REM es clave para cuidar nuestra mente, cuerpo, salud y nuestra capacidad para reaccionar de manera más efectiva a los estímulos del día a día.

Hay muchas razones para tener un buen descanso y varias maneras para lograrlo.

Bienvenidos a REM, el lugar donde están nuestros sueños más profundos.